miércoles, 29 de agosto de 2012

Volver A Ti



Quiero volver a ti, aunque arda ir tras tus pasos
pues ni con recuerdos se logra revivir tu esencia
para socavar al corazón de auténtico ligamiento
y revelarle los secretos que en mi siguen presos

Sin apartar las electrizadas miradas concordantes
de aquellos gestos y letras plasmadas en tu honor
devorando enamoramiento al primer avistamiento
cuando estudié tus iris con la profundidad del mar

El hastío de soledad será el noviazgo de salvedad
si alzando la vista encuentras un romance sin igual
tal ladrón arrebatando caricia de labios de almidón
desdibujaré frustraciones sonrojando a tus mejillas

Nos conoceríamos para aprender el arte de convivir
exprimiendo al máximo el maná de dulce compañía
concretando el cortejo que fructificase nuestra unión
al reavivar la incendiaria atracción que nos arrastró

Generaría un acierto conquistador entre tú y yo
por elaborar detalles que lleven a tu anhelación
así al voltearme me inundará tu febril presencia
y encontrarías conforte en mi remendado pecho

Deseo me rebosaze aquel regocijo de tu cercanía
resolviendo acertijos que dejase tu yerta ausencia
cambiaría entonces las tácticas de mis galanteos
al recrear ese hechizo que unificase nuestras vías

Con fé hallaría en tus brazos la razón de mi espera
por arrancarte de raíz o cultivar la ferviente relación
al inventarnos aventuras que atesoraré en mi vejez
saciando el cúmulo de algunos deseos poetizados

Quiero deslizen por tus pómulos, lágrimas de gozo
que sea extásis fulminante el prolongado encuentro
que coincidan esas insinuaciones con miramientos
que señales románticas se disparen a los sentidos

Que un ansioso cosquilleo recorra tu piel añorosa
que ni tu cabellera se interponga en nuestro beso
que mis dosis de ti incrementen sin detenimiento
que se devele nuestro afecto intimista y reservado

Quiero volver a ti, a contemplarte musa en la niebla
tornar a esa época cuando eras libre como el viento
conseguir destino a tu lado aún si fuese clandestino
así te enteres de lo que enmudeció nuestro silencio.


- Jonathan Figueroa -

viernes, 17 de agosto de 2012

El Árbol de Sicómoro



Hojas esperanzadoras sostenía en sus ramas
el frondoso escondite al que amistades trepan
férreo tal la memoria que ha dejado tras de sí
con ocasos avistados en privilegiados ramajes

El árbol de sicómoro tiene las raíces de niñez
es testigo del paisaje donde se ha cimentado
allí se fraguaron nuestros sueños veraniegos
y un romance que musitaba envolvente verso

En él, nos acoplabamos a los retos venideros
contempladores de su magnificencia terrenal
del vigoroso símbolo de crecimiento edificante
que desde lo alto nos permitía ver todo detalle

Sentados en el árbol, se admira fastuosa vista
gracias a loable virtuosidad de aquel sicómoro 
enriquecedor del boscaje forjando complicidad
con la desmesura de una pletórica imaginativa

Se acrecentaba al darnos ese numen fascinador
nos cautivaba proveyendo poder de observación 
con la amplia perspectiva del conjunto elemental
y hasta sus ramas parecían abrazarse entre ellas

Su cumbre hacía vislumbrar mis problemáticas
como las pequeñeces de hormiguera que eran
al yacer sobre texturas reverberando fortalezas
en sintonía con su inquebrantable voz de brisa.

- Jonathan Figueroa - 

 

domingo, 12 de agosto de 2012

Desafiando El Anochecer



Nos amigamos con osadía y desenfado 
seducidos por idealismos veinteañeros
entablando vibrante nexo improvisado
desentrañamos orbe de vívidos sueños

Aquel rugir del pálpito resonó en la noche
nos conectaba la efimeridad del momento
al deambular planos de mundillo alterno 
sucumbiríamos ante bohemia suburbana

Eramos almas jóvenes aún sin petrificarse
recorriendo aceras en nuestro vals verbal
robamos romanticismo a los astros de estro
forjando un pacto en instantes amartelados

Por el puente, nos recitaba un poeta divagante
envueltos en atmósfera de química chispeante
ángeles fuimos con incertitud al noctambular
expectantes por atisbar amanecer crepuscular

Desafiando el anochecer, de cenizas renacer
cautivos del frescor a rocío e ingenio etéreo
confabulamos impulsos en frenesí de velada
e infusionaríamos deseo al tranvía de la vida.

- Jonathan Figueroa -