viernes, 17 de agosto de 2012

El Árbol de Sicómoro



Hojas esperanzadoras sostenía en sus ramas
el frondoso escondite al que amistades trepan
férreo tal la memoria que ha dejado tras de sí
con ocasos avistados en privilegiados ramajes

El árbol de sicómoro tiene las raíces de niñez
es testigo del paisaje donde se ha cimentado
allí se fraguaron nuestros sueños veraniegos
y un romance que musitaba envolvente verso

En él, nos acoplabamos a los retos venideros
contempladores de su magnificencia terrenal
del vigoroso símbolo de crecimiento edificante
que desde lo alto nos permitía ver todo detalle

Sentados en el árbol, se admira fastuosa vista
gracias a loable virtuosidad de aquel sicómoro 
enriquecedor del boscaje forjando complicidad
con la desmesura de una pletórica imaginativa

Se acrecentaba al darnos ese numen fascinador
nos cautivaba proveyendo poder de observación 
con la amplia perspectiva del conjunto elemental
y hasta sus ramas parecían abrazarse entre ellas

Su cumbre hacía vislumbrar mis problemáticas
como las pequeñeces de hormiguera que eran
al yacer sobre texturas reverberando fortalezas
en sintonía con su inquebrantable voz de brisa.

- Jonathan Figueroa - 

 

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