mas cuando es nocturnal su ritmo cantoril se torna alicaído
su especie de bisbiseo solaza una complacencia sensorial
agitando súbitamente admiración por ese regocijo musical
Pizpireta pasea a través de las praderas repletas de trigales
agasaja a los escasos escuchas, cuya fortuna es el disfrutar
del esplendor evocativo de pasajes compuestos por cántico
ornamentado singularmente al hábitat en auge del alrededor
Cada mañana acompaña su tonadilla huyendo de la hondilla
en búsqueda de incitar enamoradizos a unirseles en el dueto
surgirán entre luces, entre los bardos, entre fugaces vistazos
que bautizarán al despunte del alba y arrullarán anocheceres
La calandria imitará sílbido de algún romántico empedernido
con su amalgama sonora de una fatídica armonía primaveral
compondrá oscilantes notas emanando el ciclo de la jornada
en vuelo que despliegue una vistosidad fastuosa de consuelo
Desde el nido aviar se aventurará avasallante ante lo lúgebre
aiorosa mediante las corrientes producidas por aquel plumaje
propagará la imagen de músico improvisante de su concierto
será prolífica y plena en facultades tal un artista de naturaleza
Una oda de calandria aliviará la carga que opaca al presente
socavará la pesadumbre al ir disipando las nieblas rutinarias
con la sencillez de una criatura que retiene extraño pacifismo
demuestra en su autenticidad vivaz, un sendo modelo de vida.
- Jonathan Figueroa -


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