Idealizaste magnificencia con adicción
fruto ansiado por espirítu desesperado
que levitó al ver rutilar tu buena estrella
sigilosamente absorto por un tenue ser
Era vibrátil la fugacidad de tus miradas
tal relámpagos hipnóticos y exorbitantes
inundan con su sútil inquietud placentera
hasta rozar las profundidades filosóficas
Se cuelan en tus cuencas mis lágrimas
se cristalizaron sueños sobre tus poros
te recitaron intensas frases en susurros
te dedicaron aún el último de los astros
Me di de bruces al evaporarse tu elixir
como garabato olvidado en una libreta
catalizadora de ilusiones, tejiste idilios
en encarnación de aureas amalgamas
- Jonathan Figueroa -
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