Poesía es el lienzo para bienvenir la expresión libre del clasicismo, invitante a seguir ideales en su portal visionario, que a versos transporta a tregua con este mundo ruín.
Dibujando su rostro, comprendí que ella mora en mi inspiración
encendiendo indeliberadamente aquel obstinado ingenio mío
cuando yo adrede intentaba lo irrealizable, en papel emularle
como si de forma casual se pudiese grabarle tan embellecida
Podría gastarse todo el grafito del mundo en mis intentos vanos
y no habrá número de lápiz que consiga plasmar aquella lindura
ni sombreado que pueda ilustrar la magia contenida en su mirada
si en el fondo yo sé cuánto cuesta expresar lo distinta que es ella
No consigo delinear su sonrisa con la espontaneidad que genera
tampoco trazar bien a la brisa que ondulaba su cabello al exterior ni manifestar tal exquisitez de su encantamiento que deja cautivo
menos aún retratar la viva pureza de su ambrosía alimentándome
Su brillo propio no se cristalizará en ninguna hoja, lienzo o palabra
no quedará estampada su memoria en otro lugar más que la mente
pues su evocación es tan sentida cuando le veo al cerrar estos ojos
que el dibujarle produce una alusión halagadora pero incomparable
El deleitoso carisma de esa presencia rehúye al no escuchar su voz sin lograr esbozar el lleno de su femineidad plena en algún bosquejo porque se niega a perfilarse con la misma naturaleza fortuita de facha
no será igual que verle en persona, a todas luces de su auge colorido
Dibujando su rostro, saco ventaja si la dibujo mirándome hondo y fijo aunque no esté conmigo la sublimidad de aquella ternura en sus ojos ni siga presente el mismo rostro vanidoso que al hombre deja perplejo
si buscase inútilmente estudiarla, siendo ella una imponderable figura.
Pasando de tus veinte abriles, aún guardas aquel candor febril el cual avisté desde la primera vez que entrecruzamos sendas sucedió de pronto por pura casualidad de rumbos y romances cuando nos unía la fuerza ante la cual cedímos sin entenderle Compones sigilosa tu íntima balada en ese piano de la azotea con una fatalidad llena de clamores del ayer negando fenecer mientras tus dedos idean partituras instintivas y conmovientes acompañadas de tu bisbiseo melodioso hasta romper en llanto Yo escribía las letras que narrasen esas vivencias taciturnas donde en mi recámara conversamos en luz ámbar y ardorosa alejados de las aflicciones que emergían solas por canciones siendo prístino y claro cuánto complementamos el uno al otro Tu pactabas al silencio esa avenencia con el numen y el estro forjando una alianza conmigo, restándome nomás agradecerte al devolver el detalle invaluablemente preciado e incondicional homenajearía a nuestra comunión de deambulante desolación
Tu buen ángel habría de arrebatar añoranza al latente frenesí como el silbido bohemio arrastrado por los vientos del cambio relucirías traviesa niña ante extasiantes duetos sin aminorarte musicalizando nuestras vidas, fusionados en emparejamiento Música de dos, es flechazo directo al gusto de enamorados un arreglo armonioso rebosando eufonía en vals de euritmia tal dúo embelesado por la cadenciosa magia de sus acordes imprescindible tonadilla mental al son de enlazarse la mirada.
En cada fragmento de ti, encuentro algún misterio irresoluto
siendo damisela de inspiración cuando yaces a total quietud
al mirarte fijo, desentraño tu esencia purificada a la superficie
donde predominan tus gracias encantadas sobre la almohada
Adoro esa sencillez tuya entre risas de algarabía debutante
jamás presuntuosa ni distante al compartir gozosa conmigo
centrando el conjunto de tus atractivos en ese mortal delirio
de esa mirada irresistible e implacable consumiéndome vivo
Un parpadeo tuyo desaparece dos mundos para perderme
si es palpable un incontenible cosquilleo recorriendo cuello
hasta desenredar con mis manos ese pelo resplandeciente
y verte sonriente, esperando ser colmada a besos y abrazos
Esa textura de tu piel me vuelve un explorador del acariciarte
yendo lento por aquella albura perfectamente suavizada en ti
por la pulcritud que tan solo emana paz a través de tu cuerpo
desearía fueras yo un segundo y así supieras cuanto cautivas
Hay una distinción de belleza en tu estado de sueño y realismo
por el que me imagino poder habitar en tu anhelación nocturna
poetizar todos los ocasos al aire libre entre terrenos jardinales
desatando rimas a cada paso de tu danza dichosa en vivacidad
En cada fragmento de ti, reúno todas mis atenciones masculinas
en derroche de esfuerzos buscando contentarte, divinizada alma
al halagar a baño de piropos esa ostentación de preciosidad tuya
conformando tu ser que imanta mi enamoramiento sin expiración.