Poesía es el lienzo para bienvenir la expresión libre del clasicismo, invitante a seguir ideales en su portal visionario, que a versos transporta a tregua con este mundo ruín.
Ser pequeña no te aminora ante la aurora tan solo realza tu fascinación cosmopolita de un carisma que ostentas sin dimensión brotando con la desmesura de los anhelos
En ti nació ese efecto de canela dulcificante del cual derivarán mutuas alegrías venideras ya acompañada de embriaguez burbujeante más sin pasar la línea del caótico descontrol
Me hacía falta inclusive tus reclamos de amiga el dramatismo escrito en cuaderno cinemático ese que aún emana cariño propio de los niños te regala deleite frente al romper del amanecer
Si no busqué tu abrazo es que resentiría su ida siendo fugaz su presencia entre días de solitud donde se desea traducir lo que no era lenguaje por ver fructificar la espera de nuevo encuentro
Si sientes que falta un embelezo tal el de Italia sería regocijo compartir contigo su delicadeza al contemplarte desde calles en blanco y negro en recorrido sensorial abarcando tu piel canela
Llamas frenesí femenil a el escuchar cumplidos que no te construyen pedestales sino homenaje yo te recitaría solamente los carentes de falacia expresándome con poesía, procuro conmoverte. - Jonathan Figueroa -
La melodía de una calandria se eleva con el sol de aurora mas cuando es nocturnal su ritmo cantoril se torna alicaído su especie de bisbiseo solaza una complacencia sensorial agitando súbitamente admiración por ese regocijo musical Pizpireta pasea a través de las praderas repletas de trigales agasaja a los escasos escuchas, cuya fortuna es el disfrutar del esplendor evocativo de pasajes compuestos por cántico ornamentado singularmente al hábitat en auge del alrededor Cada mañana acompaña su tonadilla huyendo de la hondilla en búsqueda de incitar enamoradizos a unirseles en el dueto surgirán entre luces, entre los bardos, entre fugaces vistazos que bautizarán al despunte del alba y arrullarán anocheceres La calandria imitará sílbido de algún romántico empedernido con su amalgama sonora de una fatídica armonía primaveral compondrá oscilantes notas emanando el ciclo de la jornada en vuelo que despliegue una vistosidad fastuosa de consuelo Desde el nido aviar se aventurará avasallante ante lo lúgebre aiorosa mediante las corrientes producidas por aquel plumaje propagará la imagen de músico improvisante de su concierto será prolífica y plena en facultades tal un artista de naturaleza Una oda de calandria aliviará la carga que opaca al presente socavará la pesadumbre al ir disipando las nieblas rutinarias con la sencillez de una criatura que retiene extraño pacifismo demuestra en su autenticidad vivaz, un sendo modelo de vida.
Brotan bríosas escenas divisadas en la mente como abánicos refrescando perpetuos anhelos provienen de agridulce expectativa incumplida consuelo pletórico del manantial de las utopías
Traicionera imaginación de efímera esperanza has vendido mi tranquilidad al costo de ilusión deseos despedidos en la catarsis de fumarola vertiente que sumerge a mi explorador interior
Ver esa silueta de ella a mi lado aún desolado es tal ver la línea de meta sin poder alcanzarla dejando rastros perceptibles solo en fantasías pues afuera choca con realidad esclarecedora
Traicionera imaginación, no plantes ensoñación cuando en tertulia bohemia desbordes la pasión si ya no da abasto la fragilidad de mi pretensión cuando arde el sentir atrapado en subconsciente
Aquella tenue imagen de un delicado tono otoñal muestra desvanecencia en curso de su presencia tal mi trazo moribundo negándose al último adiós consumido bajo sombras del atardecer prematuro
No inspires a mi pluma, si no das alas para volar es mi voz evocando musa la que te reclama lejos desnudando inconsistencias entre verso y proeza al escatimar las veces que lograré vivir de poesía - Jonathan Figueroa -
Estos versos no son halagos para el mar superfluo sino los que dedique a aquellas chances apocadas semillas sin germinar regadas en campo platónico divisadas por el sembrador de ilusiones marchitas Es amor que no dió rienda suelta al festín de eros que ardió en mirada, sin declamar a cuatro vientos aquel contemplador de serenos cielos confidentes testigos hasta de esa restringida caricia primeriza Amor inconcebido, resurgiente sombra de la nostalgia pesas en demasía, apuñalando veladas de melancolía escabullido desde los anales de mis arrepentimientos proyectas noción teñida de un vivir que no se concedió Amor inconcebido, se mantuvo esplendido e intacto sin aterrizar en suelos de la realidad amedrentadora en ti puedo idealizar anhelaciones de mi alma pueril y ser el cauce inagotable de pasiones insosegables Aquel amor fue el génesis para la poesía del delirio con rimas jamás leídas por quien fueron concebidas avivaron la fruición de cualquier solitud inspiracional siendo una musa silenciosa, tal obsequio, decorosa Fecundó con certeza, en mis mil historias imaginarias donde yo era el tripulante de un navío guiado por ella oscilando los oceános trascendentales de su poética al recitar la declaración omitida del romance de la vid - Jonathan Figueroa-
Llueve frente a la ventana, ella se esfumó cada gota deslizante, su soneto potencial sobre los contornos de la guitarra destelló paraliza e inspira, melancolía exponencial Un humeante café llama en la anochecida más sin surtir su bendito efecto de cafeína mi gris contemplación sigue empedernida pues demora en retornar tu voz nocturnina Manos entrelazadas, más no con las tuyas desearían romper ese aire de fusca lejanía falta aquel alivio de sus miradas animosas que vengan a llevarse los rastros de ufanía La tarde se hunde en elucubración morosa combinando matices de pintura vespertina si escasea esa tibieza de su caricia decorosa prevalecerán tonos azulados de golondrina Frente a la ventana, pasea la muchedumbre se va una parte de mi con quienes me notan los ojos dispersos en camuflaje de vislumbre a avistar de nuevo una figura femenil invocan Se extraña el miramiento gratificante de ella soñando despierto imagino ya se aproxima a recibir la bienvenida que borrase su mella con el reencuentro expresivo de gran estima - Jonathan Figueroa -
Cómo conjugar el efecto de tu avistamiento al verbo del desdén y el deseo combinados pareciera ser amor loable y profano a la vez conflictiva mescolanza para esta aspiración
Careciendo de expresión, contemplo tu ser cada sutil detalle tuyo de difícil descripción provocadores de este imsomnio sin sazón que no logra develar una vereda por seguir
Hace falta otro lenguaje para comunicarnos permitiéndonos exclamar intimidad al viento el idioma perteneciente a estos confidentes de palabras con gracia deleitosa a doncella
Tú, ese maremoto de sensaciones por venir un rostro que no rima con el de ninguna otra el enigmático acertijo que no ansio resolver pues conformas tal idoneidad escasa en mi
Este prescindirte, vuelca mi mundo hacia ti esperanzados al majo brindis de tu regreso versando a la imaginación misma en ideas como promisorio soñador de lo improbable
Guardo en cajón mental tu súbita despedida ese primer saludo, aquellas miradas caídas un empuje invisible que me envió rumbo a ti y el último delirio resistiendo desvanecerse. - Jonathan Figueroa -
Se fue la luna, velo sobre rostros de damiselas dejó solo remembranzas de lo que atestiguará cuando cuente las escapadas de enamorados al relatar la culminación de encuentros furtivos Quise renunciar a ser recluso del materialismo fundirme con leves rayos solares sobre mi piel asistir al idóneo crepúsculo de destello matinal posando la mirada en esa diversidad multicolor Luce al horizonte, el efecto de una fata morgana ilusión hecha espejismo de una hada cambiante aquella buscando irruir entre tus literarias tierras ya ricas en nubes de ideas con castillos flotantes Entre Sicilia y Calabria, yaces por el acantilado como conmemorando que el paisaje vivirá en ti todavía conservando su prolijidad inspiracional permanecerá contigo, tal alimento al embeleso Pareciera se puede cruzar al mundo de fantasía a la dimensión donde no sigues reglas del cajón tu guía será el poderío imaginativo del explorador enervando al ímpetu y a su algarabía de aprendiz La fatamorgana ampliará vista hacia lo quimérico tornándose invisible la línea divisoria de realidad desvanecerán las quejumbres sobre tus nieblas y viajarás a tu Atlántida por atisbar pura vitalidad. - Jonathan Figueroa -