Poesía es el lienzo para bienvenir la expresión libre del clasicismo, invitante a seguir ideales en su portal visionario, que a versos transporta a tregua con este mundo ruín.
El candor del ayer arrebata mi presente reanimando sensaciones de otra época confluyendo junto al ahora intrascendente donde se tiñe y agudiza aquello mundano
Versos del ayer destilan tu melancolía de matices desgarradores y agridulces volviendo contemplativo este imsomnio en alma voraz e insaciable de recuerdo
Trocarías tanto por revivir aquel flechazo cuando fuiste enaltecido como trovador reclamándole al vacío que dejó tu musa por tu briaga ilusión todavía incumplida
Sombras nublarán la visión del porvenir por túneles de una añeja instrospección viajarás a la morada de añoranza sepia entre galerías de instántaneas mentales
Rememoración que anhela premonición y regresar al estrechamiento confortante experimentado con ese ser aún ausente que solía ver aquel gozo cálido y familiar
Cada memoria tal pluma caída en vuelo dejó su fiel rastro, inclusive de lo nefasto de subidones inquietos y fríos desdenes cobijados bajo manto crepuscular tardío. - Jonathan Figueroa -
Tú, una crisis sensorial que caló hondo el desafio al superfluo pasar del tiempo insolente esperanza a mil revoluciones chisporroteas entre pasillos desolados Eres tal la brisa colándose dentro mi coraza pues vistes vulnerabilidad a flor de piel eriza con la extraña fascinación de lo desconocido que hace desbordar la inventiva de un tintero Tú, la serena faz que guarnece un temporal quien invocaba mi espíritu sin premeditación entrañable enigma que me rehúso a resolver por no marchitar de raíz la flipante conmoción De tu delicadeza forjaré una fortaleza de paz tras áureas luces de neón en noche taciturna reimaginaré escenas en las que permaneces ardiendo a fuego lento el romance de novicia Como soplido desenpolvaste el sentir del ayer ese mismo que creía sepultado con el silencio resurgió insólito al plasmar este tenue concilio latentemente furibundo tal artificio del corazón Tu mirad refleja endurecimiento de la fragilidad aquella de esos años de adolescente delirante cuando gozó intocable entereza tu don de amar corrió por tus venas la premura del vivir libertino.
fruto ansiado por espirítu desesperado que levitó al ver rutilar tu buena estrella
sigilosamente absorto por un tenue ser
Era vibrátil la fugacidad de tus miradas tal relámpagos hipnóticos y exorbitantes inundan con su sútil inquietud placentera
hasta rozar las profundidades filosóficas
Se cuelan en tus cuencas mis lágrimas
se cristalizaron sueños sobre tus poros
te recitaron intensas frases en susurros
te dedicaron aún el último de los astros
Me di de bruces al evaporarse tu elixir como garabato olvidado en una libreta catalizadora de ilusiones, tejiste idilios en encarnación de aureas amalgamas - Jonathan Figueroa -
Malherida por mezquindad ahora rutinaria a volúmenes de silencio plasmó negación evadía mirada enamorada que procuraba con la resistencia del mar desde su ánima
Ella de espaldas al amor, evitaba la entrega ya no se lanzará sin paracaídas vía al riesgo seguirá obstinada e inamovible por decisión al no poner su fe en quien quiso enmendarla
Su reticente espíritu navegó con turbulencias que dejó cicatrices ocasionantes de matices entre la entusiasta afección de niña creyente y la mujer, quien observa desdeñosa al poeta
Él, de brazos abiertos a la ventura del amar apetecía de ganarse su terreno, día tras día hasta llegar el instante de pinchar la burbuja por romper el muro que impedía llegar a ella
Soñó retornar a la chica amante sin riendas que ella volvería a fiarse, siendo promisoria al convidar lo que no obtuvo de otras manos sin que fuese efímera la oferta de esperanza
Otros marineros arribaran a su costa errante verán los espejismos de una sonrisa esquiva de a quien le fueron marchitando la inocencia tal niños que al ver coquetear su flor, le cortan. - Jonathan Figueroa -
Ya te amé hasta en distancia vasta y avasallante aquello fue en sí un fin, al romantizar tu ausencia busqué por pedregales, entre rostros pasajeros vislumbraba evaporarse a la silueta de luz fugaz
Fue tu omnipresencia rasgándome a recuerdos como un soplo del ayer, despertó añoranza de ti aquel manto de silencio y serenidad me agitaba causando infructuosas proyecciones románticas
Jugueteando con el tiempo, te has vertido en mi sin importar mi voluntad de ser prófugo del amor como un suspiro cálido sobre un cuello desnudo en esa velada que develaba impregnable retrato
Tal centella, desvanecerías sombras de soledad si fundieses nuestros ciclos de vida en el ocaso volviéndonos así en luciérnagas en la oscuridad tan solo alzad la vista, mira más allá de lo banal
Contempla a las aves migratorias sobrevolarte cuando lance cariño al viento por surcar tu ser así se pierdan en las nieblas de incertidumbre igual pincelaría tu figura enigmática en lienzos
Adornaría con evocación trascendental mi día al romantizar tu ausencia, sin percibir sonrisas y haciendo despegar a la nave de ensoñación llegas a la deriva del horizonte de mi devoción. - Jonathan Figueroa -
Ser pequeña no te aminora ante la aurora tan solo realza tu fascinación cosmopolita de un carisma que ostentas sin dimensión brotando con la desmesura de los anhelos
En ti nació ese efecto de canela dulcificante del cual derivarán mutuas alegrías venideras ya acompañada de embriaguez burbujeante más sin pasar la línea del caótico descontrol
Me hacía falta inclusive tus reclamos de amiga el dramatismo escrito en cuaderno cinemático ese que aún emana cariño propio de los niños te regala deleite frente al romper del amanecer
Si no busqué tu abrazo es que resentiría su ida siendo fugaz su presencia entre días de solitud donde se desea traducir lo que no era lenguaje por ver fructificar la espera de nuevo encuentro
Si sientes que falta un embelezo tal el de Italia sería regocijo compartir contigo su delicadeza al contemplarte desde calles en blanco y negro en recorrido sensorial abarcando tu piel canela
Llamas frenesí femenil a el escuchar cumplidos que no te construyen pedestales sino homenaje yo te recitaría solamente los carentes de falacia expresándome con poesía, procuro conmoverte. - Jonathan Figueroa -
La melodía de una calandria se eleva con el sol de aurora mas cuando es nocturnal su ritmo cantoril se torna alicaído su especie de bisbiseo solaza una complacencia sensorial agitando súbitamente admiración por ese regocijo musical Pizpireta pasea a través de las praderas repletas de trigales agasaja a los escasos escuchas, cuya fortuna es el disfrutar del esplendor evocativo de pasajes compuestos por cántico ornamentado singularmente al hábitat en auge del alrededor Cada mañana acompaña su tonadilla huyendo de la hondilla en búsqueda de incitar enamoradizos a unirseles en el dueto surgirán entre luces, entre los bardos, entre fugaces vistazos que bautizarán al despunte del alba y arrullarán anocheceres La calandria imitará sílbido de algún romántico empedernido con su amalgama sonora de una fatídica armonía primaveral compondrá oscilantes notas emanando el ciclo de la jornada en vuelo que despliegue una vistosidad fastuosa de consuelo Desde el nido aviar se aventurará avasallante ante lo lúgebre aiorosa mediante las corrientes producidas por aquel plumaje propagará la imagen de músico improvisante de su concierto será prolífica y plena en facultades tal un artista de naturaleza Una oda de calandria aliviará la carga que opaca al presente socavará la pesadumbre al ir disipando las nieblas rutinarias con la sencillez de una criatura que retiene extraño pacifismo demuestra en su autenticidad vivaz, un sendo modelo de vida.