Poesía es el lienzo para bienvenir la expresión libre del clasicismo, invitante a seguir ideales en su portal visionario, que a versos transporta a tregua con este mundo ruín.
Despeinados del viento que bicicleta afronta
dos pequeños retaron sus infímas aspiraciones
llevando consigo solo suficiente fe inocente
al adentrarse en aventura sin remordimientos
Rojo, como el cielo en el ocaso incandescente
el despertar de los sentidos se agudiza pleno
oyendo música colorida que esconde naturaleza
aún sabiendo doblegar mis ciegos bajos ánimos
Entre sombras aparece una chica de tacto tenue
con ojos rebozantes al límite de ganas vivídas
por guiarnos a pasajes que descubren libertad
e historia que arranca de genuina amistosidad
Bastó sonido de voz aprincesada para salvarse
junto a risas del cinema que venían de amigos
quienes grabaron creatividad a una posteridad
de la amplia visión esmerada de alma indomada
Bienaventurado compañerismo acá se disparse
cuando no exhibimos prejuicios sino empatía
y se da la bienvenida a experiencias sútiles
como caricias cosquilleantes a caras tiernas
Rojo, como el cielo de los poetas y pintores
que desde niños no pierden deleite apreciativo
cierran ojos al mal y persiguen bríosos sueños
al jugar entre ensolecidos trigales sin paralelo
- Jonathan Figueroa -
COMENTARIO:
Inspirado en el film italiano sobre no videntes, Rosso come il cielo.
Se acrecenta la imponencia de oscuridad la vivacidad alunecida empieza para ellas
jovencitas sueltas tras atmósfera luciente
se refrescan con un vino y aire de terraza
Un muchacho menor les observa con estupor
aún no comprendiendo del todo la situación
su espiación ventanal es llena de sorpresa
padres ausentes son opacados por estrellas
La promesa de hacer plena voluntad embriaga
los sentidos se agudizan cerca de aquella fogata
mi proximidad a la atracción es inescapable
pues atreverse descobija deseos difuminados
Domar la noche es su ambición prioritaria
como reclusos de la belleza y sus pasiones con mocedades se agitan colores en piel
y tu presencia engalana mi velada libertina
Con esa ligera vanidad, el amor se va ya en fuga
la química congeniante enmudece sus gargantas
paraliza voces mientras despierta sensaciones
arrasando ciertas delicadezas y preconcepciones
Insolentes marchan almas en calles sin iluminar
soplando el frío de sus soledades al recio destino
cuando brisa nocturna les besa, vía bocanadas
aferrándose a tu ilusión, de noche encandilante
Siguiendo el compás más capaz de inspirar
el murmullo desvanecido es repentina melodía
cuando niños coristas asemejan ángeles de paz alejantes de crueldad, con simpatía en sincronía
Las notas musicales parten al atril de sus bocas
para luego ser liberadas en elevado vuelo cantoril
Sopranos, Contraltos y Barítonos se unifican en son
dejando destacar lo que sus dones proclaman que son
Ni la pobreza o infortunio del pasado serán atenuantes
si un solo espirítu permanece vivo en auras infantiles
como coro de hermanos rivalizantes sin la misma sangre
pero con una sola voz de fervor que bombea su corazón
Conmoviente retrato pinta la vista que se forma grupal
las notas edificantes evocan sentimientos sin precedente
al oyente que les considera del todo sublimes y sin par
pues no pudo resistirse a serenata de tales querubines
Bastó un viaje al lago de remembranzas
para desenpolvar sus capítulos ilusorios acordarse de cosas bellas e inequívocas
ya latentes de muchos años maravillosos
Hay fortalecidas imágenes al ver atrás
anécdotas pintadas al color de tus ojos subidones gloriosos e inevitables altibajos
amistades que se consolidaron o alejaron
Empalmado del misterio intímo y febril
he catado el sabor delicado de los días
que me seguirán donde quiera que vaya
portarán carga triste y gozo estrechado
Aguardo una señal que me transporte
en vez abro un cuaderno mío y añejo
del poema puro que perdí y no te dí
aquel recitado solamente a la noche
Agridulces me impactan los viejos objetos
el ropaje de época distinta en mi ropero
ilustre caja llena de fotos olor nostalgia
y la cartera con tu número en un papelillo
Quedan personas e historias entrelazadas
por un rastro ondeante de góndola canalera
avanzando en el riachuelo de mis memorias
con destino al puerto de años maravillosos
Hay emociones con fecha de expiración amoríos que se pensaron fueran eternos resultan apenas finitos caprichos tiernos que plasmasen pasados versos pasajeros
Al escribirles tuvieron especial dedicatoria a la chica que rondaba continuos pensares todo cuanto le creía ser en propia impresión estaba lleno de ilusividad luego descubierta
Pasiones con llamaradas de efimeridad encendió mecha desvanecida de juventud aquella que nuestra conciencia urgía enfriar para que no escapase a un increíble presente
Yo no escribiré tu nombre en páginas estas palabras hablarán mucho de ti formando una descripción inconclusa y a la vez plena, idealizante y añorosa
Vivencias plurales en agradables cuadros del ayer que me moldeó aún con sus vacíos yo me recostaré en céspedes de tonalidades y meditaré en intereses llamantes al repaso
Entre nubes ya oscilan crecientes recuerdos que se alejaban, pero de hecho a mi volvían durante noche lluviosa con luna supersticiosa en que unía puntos estrella y así veía tu rostro
El amor se adueña de nuestra percepción
talvez o quizás no nos place a ello renunciar
a solas indago en qué es lo que realmente busco
Si sólo un cuerpo atractivo,
si sólo un encuentro furtivo,
una pieza de mi rompecabezas de mil piezas,
o una noche sólo de dos, como el tango
Por eso guardo en mi bolsillo una metáfora
un enigma, un acertijo, una intriga
¿podré amarte más allá de los sentidos?
¿Del sobrio veneno de tu perfume
de la caricia de tu figura
y de las llagas de tus besos?
¿Más allá de la simetría, criterios e instintos
del contacto, de las palabras, de los detalles
de lo no verbal, de lo sobreentendido, de lo supuesto?
Hay quienes dicen existen almas gemelas que congenian
pero dudo aún de las almas compatibles que conviven
Voy a amarte más allá de los sentidos
para no sentirme de raíz banal
para que no importe si de a poco disminuye la pasión
y así no creas que al irse tu juventud, me voy yo
Cuando todo va mal, nos aferramos a sencillez afectiva,
es porque ahí habita el amor más allá de los sentidos.