martes, 19 de junio de 2012

Música de Dos

Pasando de tus veinte abriles, aún guardas aquel candor febril
el cual avisté desde la primera vez que entrecruzamos sendas
sucedió de pronto por pura casualidad de rumbos y romances 
cuando nos unía la fuerza ante la cual cedímos sin entenderle

Compones sigilosa tu íntima balada en ese piano de la azotea 
con una fatalidad llena de clamores del ayer negando fenecer
mientras tus dedos idean partituras instintivas y conmovientes
acompañadas de tu bisbiseo melodioso hasta romper en llanto

Yo escribía las letras que narrasen esas vivencias taciturnas 
donde en mi recámara conversamos en luz ámbar y ardorosa
alejados de las aflicciones que emergían solas por canciones
siendo prístino y claro cuánto complementamos el uno al otro

Tu pactabas al silencio esa avenencia con el numen y el estro
forjando una alianza conmigo, restándome nomás agradecerte
al devolver el detalle invaluablemente preciado e incondicional 
homenajearía a nuestra comunión de deambulante desolación


Tu buen ángel habría de arrebatar añoranza al latente frenesí
como el silbido bohemio arrastrado por los vientos del cambio
relucirías traviesa niña ante extasiantes duetos sin aminorarte
musicalizando nuestras vidas, fusionados en emparejamiento


Música de dos, es flechazo directo al gusto de enamorados
un arreglo armonioso rebosando eufonía en vals de euritmia
tal dúo embelesado por la cadenciosa magia de sus acordes

imprescindible tonadilla mental al son de enlazarse la mirada. 

- Jonathan Figueroa -


















lunes, 18 de junio de 2012

En Cada Fragmento de Ti

En cada fragmento de ti, encuentro algún misterio irresoluto
siendo damisela de inspiración cuando yaces a total quietud
al mirarte fijo, desentraño tu esencia purificada a la superficie
donde predominan tus gracias encantadas sobre la almohada

Adoro esa sencillez tuya entre risas de algarabía debutante
jamás presuntuosa ni distante al compartir gozosa conmigo
centrando el conjunto de tus atractivos en ese mortal delirio
de esa mirada irresistible e implacable consumiéndome vivo

Un parpadeo tuyo desaparece dos mundos para perderme
si es palpable un incontenible cosquilleo recorriendo cuello
hasta desenredar con mis manos ese pelo resplandeciente
y verte sonriente, esperando ser colmada a besos y abrazos

Esa textura de tu piel me vuelve un explorador del acariciarte
yendo lento por aquella albura perfectamente suavizada en ti
por la pulcritud que tan solo emana paz a través de tu cuerpo
desearía fueras yo un segundo y así supieras cuanto cautivas

Hay una distinción de belleza en tu estado de sueño y realismo
por el que me imagino poder habitar en tu anhelación nocturna
poetizar todos los ocasos al aire libre entre terrenos jardinales
desatando rimas a cada paso de tu danza dichosa en vivacidad

En cada fragmento de ti, reúno todas mis atenciones masculinas
en derroche de esfuerzos buscando contentarte, divinizada alma
al halagar a baño de piropos esa ostentación de preciosidad tuya
conformando tu ser que imanta mi enamoramiento sin expiración.


- Jonathan Figueroa -





















jueves, 14 de junio de 2012

Tanguero Americano

Endosando saco bien tallado, va el tanguero hecho figurín
de vestimenta a la francesa, contrasta con su porteño barrio 
empleando un dialecto lunfardo y marplatense en su hablar 
como una cadenciosa milonga en la madrugada del desvelo

Hechó sus suertes con las grelas a veces ingratas de su área
matizándose con garbo sombrero y pañuelo blanco al cuello
al desplegar pavoneo fino y luminoso en sesiones tangueras
por las que llegó a ser reconocido en reino del compás latino 

Cantó al crescendo del arrabal continuamente emergiendo
en la unión sobrenatural del prestigio y precariedad de guita
abocándose a rumores de senda florida en bailes populares 
donde las rosarinas dan gala de sensualidad y coqueterías  
 
Devoto al romantizar distinguido libertango con su elegancia
él va virando al irse a la marchanta, abanicando su vocación
aunque así se vuelva nostálgico aquel atardecer bonaerense
más pronto lo olvida si el gaucho se entrega al bohemio voleo

Tiene pinta de dandi, trajeado con un alarde de zorzal cantor
como ese embrujo gardelista que todavía endulza los oídos 
a pibas lunfardas taconeando en giros de marchas triunfales
divulgando la fama de gavión y su beguén romántico de fiera

Su gallardía de alto perfil hace parecerle fanfarrón de farolito
pero falto de malevos contendientes que desafíen tal bacán
pues tan solo bailotea descorazonado al ritmo de un amurado 
como trasnochador del imsomnio voluntario en la cantina fría

Las propuestas indecorosas de su morocha son turbulencias 
que repasase el vago chabón bajo la luz llamativa del candil 
obviando esa amargura de no tener morlacos por malagüero
vaticinando afanamientos con aquel señuelo de un embustero

Los arrabaleros enfundados de mandolinas le acompañaban
a ese valentón chamuyando unas minas en dedicadas trovas
cuando retaban a bravucones por los boliches pendencieros
y terminaban pagando al tabernero con aquella voz de nuria
  
Los orilleros se embelesan bajo sol de durazno y golondrinas
tal compadres al escuchar pintorescas invenciones del tango
aún si a ratos fuese un tanto trucho, el entorno de su recinto
cuando desentrañan el desdén de desamores con su locura

Tanguero americano, es todo un canchero de telos y cabaré
nació entre tugurios animosos, oliendo el humo de cigarrillos
pues en lo infímo surgió su peculiar idealismo de milonguero
siendo galán de una guapa que espera el día que la quieras.

- Jonathan Figueroa -