Artífice de la inmersión en tintas de estribillo
escribes en rimas claves, lo que a decir no te animas
decantándote por musas alondras, volando solo de paso
difuminas dolencias con poesía en tempestad galopante
Amores vitalicios resguardas con recelo poético
la soledad se esconde en la sombra de tu lapicera
la luz de aciertos aún alumbra tus lirismos de sol
sabedores del ánimo menguante de estelas danzantes
Poseído por el trance inspiracional de la medianoche
envisionas palabras equilibristas y a veces intrincadas
cuidas minucioso tus versos, como afinando una guitarra
gozando del desvelo con locura de cineasta empedernido
Sosegas tormentos con la expresión más libre e íntima
un romance envuelto entre tus manos y plumas relatoras
forjas y das salida a prolífica conquista verbalizada
devaneo eficaz y sin fin del compositor entusiasmado
Desahogas sueños liquídos en hojas secas de imaginación
cunas de la creatividad incesante que en ti no se aminora
por tu sentir de niño, por tus alcances casi de profeta
las problemáticas diarias yacen perdidamente solitarias
El pasado sigue vivo en el festín lírico de tus poemas
que labios no pronuncian, pero derrochan tus manos
reflejando lo que sus venas llevan en sangre recitante
a la cual idealizas el destino con algarabía delirante
Pareciera no sales del ciclo de juventud interna
plasmando en papel tu voz de poemario delatante
que frecuente corteja a esa finura de damisela
cuyos ojos se proyectan ante quietud incurable
Paseas una sensibilidad que silba tardía y feliz
sin importarle este mundo y todas sus nimiedades
evidenciadora de una intensa afección primaveral
placidamente latente en esa suavidad de amapolas
Contribuyes dando canela a los que leer anhelan
al elevarse a mieles de deseos mojados en letra
con mirada atenta al encanto de sencillas cosas
ante armonía de confesiones primordiales a ellas
Tienes citas con las tonadas de sonetos sueltos
bajo la catarata magna de un trovador de sueños
que con sus insinuaciones solía dejarnos en vilo
mientras nos amenizaba las tardes un viejo vinilo
Recurres a emociones entrañadas para darle rienda
a la desmesura de estas sílabas que ya no perecen
permaneciendo elementales tal violáceas acuarelas
de la mente obstinada que no admite ser marioneta
Observas la foto del amor que escapó tan lejos de ti
manifiestando la consternación cristalina de tu alma
buscas darle a tu vida, en estrofas su tenaz sentido
con sútil catarsis, que dice tienes corazón de poeta.
- Jonathan Figueroa -
escribes en rimas claves, lo que a decir no te animas
decantándote por musas alondras, volando solo de paso
difuminas dolencias con poesía en tempestad galopante
Amores vitalicios resguardas con recelo poético
la soledad se esconde en la sombra de tu lapicera
la luz de aciertos aún alumbra tus lirismos de sol
sabedores del ánimo menguante de estelas danzantes
Poseído por el trance inspiracional de la medianoche
envisionas palabras equilibristas y a veces intrincadas
cuidas minucioso tus versos, como afinando una guitarra
gozando del desvelo con locura de cineasta empedernido
Sosegas tormentos con la expresión más libre e íntima
un romance envuelto entre tus manos y plumas relatoras
forjas y das salida a prolífica conquista verbalizada
devaneo eficaz y sin fin del compositor entusiasmado
Desahogas sueños liquídos en hojas secas de imaginación
cunas de la creatividad incesante que en ti no se aminora
por tu sentir de niño, por tus alcances casi de profeta
las problemáticas diarias yacen perdidamente solitarias
El pasado sigue vivo en el festín lírico de tus poemas
que labios no pronuncian, pero derrochan tus manos
reflejando lo que sus venas llevan en sangre recitante
a la cual idealizas el destino con algarabía delirante
Pareciera no sales del ciclo de juventud interna
plasmando en papel tu voz de poemario delatante
que frecuente corteja a esa finura de damisela
cuyos ojos se proyectan ante quietud incurable
Paseas una sensibilidad que silba tardía y feliz
sin importarle este mundo y todas sus nimiedades
evidenciadora de una intensa afección primaveral
placidamente latente en esa suavidad de amapolas
Contribuyes dando canela a los que leer anhelan
al elevarse a mieles de deseos mojados en letra
con mirada atenta al encanto de sencillas cosas
ante armonía de confesiones primordiales a ellas
Tienes citas con las tonadas de sonetos sueltos
bajo la catarata magna de un trovador de sueños
que con sus insinuaciones solía dejarnos en vilo
mientras nos amenizaba las tardes un viejo vinilo
Recurres a emociones entrañadas para darle rienda
a la desmesura de estas sílabas que ya no perecen
permaneciendo elementales tal violáceas acuarelas
de la mente obstinada que no admite ser marioneta
Observas la foto del amor que escapó tan lejos de ti
manifiestando la consternación cristalina de tu alma
buscas darle a tu vida, en estrofas su tenaz sentido
con sútil catarsis, que dice tienes corazón de poeta.




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