surtida de pétalos que te provocasen un ánimo refrescante
piropeando en estos lares, a la tersa piel tuya de jovencilla
bañada por vivos colores efusivos tal capullos germinantes
Esos tus dedillos, dichosos se deslizan sobre las texturas
obedecientes a ti, quien si les muestra una remota caricia
sin demoras, amariposada en ese candor que te concierne
visualmente degustándote aquella semiperfección inaudita
No te maquilles y sigue así en tu naturaleza descongojante
liberada ante aquejantes angustias de existencial armonía
pues tus visajes hacían juego con esos fondos campestres
de un colorido dado solo contra el contraste de tu tez albar
Te ves imposiblemente mejor al hallarte en contacto floral
bien ubicada al centro de la reserva de mi última rosaleda
mocita entre los retoños y pimpollos ufanando sus gracias
uniformes con las manchas pintorescas aún recorriéndote
Ese semblante poblado de coloración despide mi tristeza
dando bienvenida a este lleno de expresividad culminante
urgiendo al cielo ilustre, que siga pendiente su crepúsculo
a fin del instante presente detenido en tu dorado encuadre
Pintada en sinfonía, lucías tu desfile de tinturas llamativas
así menguante, resaltabas tornasolada en mi panorámica
donde tu gesto sonriente coincide con brote de gardenias
y despuntaba al alba, puliendo aspereza de pasada vileza.
- Jonathan Figueroa -
















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