lunes, 30 de abril de 2012

Corazón Salvaje

Aspiras ser aquel de gusto tan cultivado
más te aceleras viendo belleza repentina
que ha derrotado tus tácticas cerebrales
dejándote a intemperie, corazón salvaje

Esa luz de luna empozada en el rostro
contempla con detenimiento tu estadía
atmósfera irresistible conformada de ti
rodea esos brillos aurales y alucinantes

Corazonadas carecientes del raciocinio
incrédulas de juicios y premeditaciones
controlan los sentimientos sin amarres
buscando veraces, sus fines esenciales

Corazón que te resistes a abandonarme
amedrentado a golpes acerbos cada día

tu memoria imborrable alimenta franca
todo rasguño incensurable del ido ayer

Tú, que sin medir negra consecuencia
vuelves iracunda a esta fiel conciencia

no te concedes confortante paz alguna  
poseído de tu premonición excepcional

A pálpito liberas instintos de imprevisto
como ese cortejo surgido en la intuición

es humana exhibición de supervivencia
corazón salvaje, apadrinado del impulso.


- Jonathan Figueroa - 

 

sábado, 28 de abril de 2012

La Madre No Desiste

Con su crío arropado entre sábanas y lana
quieto en el reposo de ese abrazo materno
la madre no desiste, ella devota si persiste
brindando amparo a su obsequio de niñez

Madre, refugio incondicional de mis dolores
arrullos pacificantes en la noche del sollozo
figura guía de mi mano andando con la tuya
sobre el porvenir de estas rutas por marchar

Custodia del bienestar en familia hogareña
misceláneas cualidades tuyas yo no merezco
admirando tu determinación al llevar rienda
con ecuánime temple de férrea experiencia

Afección guarnecida en tu amielada mirada
llena de provechos nuestro diario encuentro
a cada regaño consejil, de vivencia y osadía
me acompañas con capacidad inimaginable

Madre, tienes la dosis idónea de cautivarme
con el mimar que evoca mis pinitos novatos
contigo reverdece la mejor época del crecer
cuando tuve con mi yaya, mamás por doble

La madre no desiste, solo nos da su aliento
siendo quien más aprecia los gozos nuestros
como una floración solidaria que no termina,
extendiéndose en todas dimensiones vitales.


- Jonathan Figueroa - 




















lunes, 16 de abril de 2012

La Llama En La Lluvia

Un día de esos fríamente atormentados
la dama del parasol miró hacia los cielos
con su mística de gitana en los desiertos
al alcanzar un clímax de sinergia anímica

Ella rondando los albores del siglo veinte
mantiene en mirada la huella del origen, sus
rememoraciones galopan tal nobles corceles
acatando llamado de templanza humedecida

Aparece el caballero ataviado de tonos moca
con ese porte galante que bañó la impresión
de sombrero detectivesco, chaqueta invernal
rastreando una musa, al acecho ya se entregó

Cuando él acudió a encuentro imponderable
bajo unas cenizas nubes, la llama en la lluvia
se encendió para finalizar su alargada espera
imponiéndose febrilidad propia de sobresalto

Brotó su belleza de magnetismo tremulante
ante los paisajes escarlata revelando idílios
de una maja pareja entrelezando sus labios
que saborearon demora abismal en lejanías

Surgió fuerza melancólica de la anhelación
adormeciéndose sobre laureles de convidar
 
aquellas ilesas caricias endeudadas entre sí
enmarcando la lluvia como testigo flamante.

- Jonathan Figueroa -   



lunes, 9 de abril de 2012

El Pianista del Mar

A todo vapor desliza sus dedos sobre pianoforte
de cuerdas muy vibrantes con vocación clamorosa
compone fresquísima tonada al verla andar a ella
novia de su propia inocencia de arrecife tropical 

Se mece en soberbio oleaje de notas musicales
improvisa e inspira con profundidad marítima
tentado por la ciudad y prefiriendo alta mar
nobleza oceánica irradia a costas auditivas

Toca a ritmo del impulso y compás impredecible
embarcado en ese vals del amor a primera vista
no abandona aquel velero surfeando marea lunar
acompañandose de bellos instrumentos de viento

Mantiene toque pacífico sobre inmenso atlántico
cuyas aguas son de elegancia curvilínea y pulcra
siguiendo las eminencias de partituras clásicas
está anclado a unos náufragos sonidos de coral

Cadente travesía entre mares del sur y el norte
intercontinental rumbo de virtuoso escabullante
de inquieta sed sin brújula de celeste singladura 
que guíe al caballero orquestrante de rapsodias

Odiseas existenciales se contonean ondulantes
por teclas de pianola rompiendo olas rítmicas
reflejando un gran astro en llamas luminarias
sintiendo la voz secreta de la mar de leyenda

El pianista del mar es hijo de poeta marinero
apadrinado por trópicos, muelles y penínsulas 
a cuales ofrece piezas maestras como obsequio
junto a las multitudes bailarinas surcando rutas

Lobo del mar en habilidosa postura de solista
con tragaluz atraes fosforescencias a penumbra
ves al oceáno en vez primera cambiar su color
presenciando evanescencia de grácil precisión

Abordas ciclos de vida con tu lenguaje universal
mediante piano de pálpito navío e ímpetu citadino
donde haya fieles tripulantes de clandestina paz
atendiendo citas relámpago de clavicordio sagaz

Burbujeantes espumas viajan a sitios de remanso
hasta triunfal perfección de su panorama marino
beneplácito rejuveneciente del crucero bamboleo
inmóvil frente a ese ingenio de leguas azuladas

El divo gondolero arremete al anidar tus oídos
ahondando sobre una acicalada sinfónica diluviante
que halaga apremiante y suspirante a tal seducción
sumergida en la sublimidad trompetista de prodigio

Suscita un concierto ante claroscuros humanos
al domar percances moribundos, pronto cosecha
ese vigor tan escalofriante de su arte vertiginoso
cuya fascinación encandilante ya solfea melodías.

- Jonathan Figueroa -















 
 
 
 
 

domingo, 8 de abril de 2012

Corazón de Poeta

Artífice de la inmersión en tintas de estribillo
escribes en rimas claves, lo que a decir no te animas
decantándote por musas alondras, volando solo de paso
difuminas dolencias con poesía en tempestad galopante

Amores vitalicios resguardas con recelo poético
la soledad se esconde en la sombra de tu lapicera
la luz de aciertos aún alumbra tus lirismos de sol
sabedores del ánimo menguante de estelas danzantes

Poseído por el trance inspiracional de la medianoche
envisionas palabras equilibristas y a veces intrincadas
cuidas minucioso tus versos, como afinando una guitarra
gozando del desvelo con locura de cineasta empedernido

Sosegas tormentos con la expresión más libre e íntima
un romance envuelto entre tus manos y plumas relatoras
forjas y das salida a prolífica conquista verbalizada
devaneo eficaz y sin fin del compositor entusiasmado

Desahogas sueños liquídos en hojas secas de imaginación
cunas de la creatividad incesante que en ti no se aminora
por tu sentir de niño, por tus alcances casi de profeta
las problemáticas diarias yacen perdidamente solitarias

El pasado sigue vivo en el festín lírico de tus poemas
que labios no pronuncian, pero derrochan tus manos 
reflejando lo que sus venas llevan en sangre recitante
a la cual idealizas el destino con algarabía delirante

Pareciera no sales del ciclo de juventud interna
plasmando en papel tu voz de poemario delatante
que frecuente corteja a esa finura de damisela
cuyos ojos se proyectan ante quietud incurable

Paseas una sensibilidad que silba tardía y feliz
sin importarle este mundo y todas sus nimiedades
evidenciadora de una intensa afección primaveral
placidamente latente en esa suavidad de amapolas

Contribuyes dando canela a los que leer anhelan
al elevarse a mieles de deseos mojados en letra
con mirada atenta al encanto de sencillas cosas
ante armonía de confesiones primordiales a ellas

Tienes citas con las tonadas de sonetos sueltos
bajo la catarata magna de un trovador de sueños
que con sus insinuaciones solía dejarnos en vilo
mientras nos amenizaba las tardes un viejo vinilo

Recurres a emociones entrañadas para darle rienda
a la desmesura de estas sílabas que ya no perecen
permaneciendo elementales tal violáceas acuarelas
de la mente obstinada que no admite ser marioneta

Observas la foto del amor que escapó tan lejos de ti
manifiestando la consternación cristalina de tu alma
buscas darle a tu vida, en estrofas su tenaz sentido
con sútil catarsis, que dice tienes corazón de poeta.

- Jonathan Figueroa - 

 


miércoles, 22 de febrero de 2012

Lo Que Nunca Conocerás

Lo que nunca conocerás:

Todo cuanto detalle cuidadoso que yo planeaba
el trato único que por ti ya no será más recibido
la pensada promesa de versarte un poema diario
los incesantes gestos de amor que para ti idée
 

Que me enamoró más quien eres, que tu apariencia
las canciones que en secreto, me plasman tu ser
las veces que pensé avistarte entre multitudes
la decadencia del ánimo en mis noches desoladas

Cuantas veces repasaba tu imagen y tu nombre
la infinidad que mi mente vislumbro a tu lado
los escenarios imaginados, pero casi tangibles
en que me transportaba a mieles de tus cariños

La dureza de los días teniendo heridas frescas
el arrepentimiento tenaz de los quizás y talvez
el destino que pudo ser, si el tiempo regresase
la vida tuya en la que no escasearía mi entrega

El sendero que mi amor abriría hacia tu corazón
los besos que te despedirían antes de la jornada
la aceptación real que tus defectos acá hallarían
el espejo de felicidad en que mi rostro se tornaría

El tema romántico que deseaba fuera solo nuestro
la melodía que en sílbido dedicaba a tu memoria
la huella que tu rastro femenil marcó en desamor
y la obstinación que se produce en ausencia tuya


- Jonathan Figueroa - 

domingo, 29 de enero de 2012

Rojo, Como El Cielo

Despeinados del viento que bicicleta afronta
dos pequeños retaron sus infímas aspiraciones
llevando consigo solo suficiente fe inocente
al adentrarse en aventura sin remordimientos

Rojo, como el cielo en el ocaso incandescente
el despertar de los sentidos se agudiza pleno
oyendo música colorida que esconde naturaleza
aún sabiendo doblegar mis ciegos
bajos ánimos

Entre sombras aparece una chica de tacto tenue
con ojos rebozantes al límite de ganas vivídas
por guiarnos a pasajes que descubren libertad
e historia que arranca de genuina amistosidad

Bastó sonido de voz aprincesada para salvarse
junto a risas del cinema que venían de amigos
quienes grabaron creatividad a una posteridad
de la amplia visión esmerada de alma indomada

Bienaventurado compañerismo acá se disparse
cuando no exhibimos prejuicios sino empatía
y se da la bienvenida a experiencias sútiles
como caricias cosquilleantes a caras tiernas

Rojo, como el cielo de los poetas y pintores
que desde niños no pierden deleite apreciativo
cierran ojos al mal y persiguen bríosos sueños
al jugar entre ensolecidos trigales sin paralelo


- Jonathan Figueroa -

COMENTARIO:

Inspirado en el film italiano sobre no videntes, Rosso come il cielo.