Basta pronunciar tu nombre para divisar paralajes estelares
cuyos guiños astrales confabularán mi ulterior con misticismo
cuando sobre la azotea de la reflexión vislumbre fascinación
y en la lejanía me embriagase de delirio tu imagen nocturnal
Los cometas se difuminarán por viaje del universo inexplorado
serán añoranzas de una jauría de lobos aullando en montañas
desde la ventana te escoltarán hasta que concilies los sueños
dado eres heredera de la lírica rememorante de bardos celtas
Millares de centellas ví contigo en opulencia de estrellados cielos
los cuales de nubes se despejaron para el momento justo del idilio
pues imaginamos que a besos acallamos el bullicio de la vecindad
si la madrugada era tierna en edad y el tic-tac del reloj desvanecía
Casi se podían atisbar los haz de luz que regaló la antojadiza luna
al cruzarse con tu etérea beldad imponiéndose en nuestra velada
ungiendo de vehemencia las memorias marcadas por tal vivencia
consiguiendo así que saltara a la vista aquella esporádica fantasía
Rebasaban toda expectativa las veleidades de mi fortuna a tu lado
en ese aire biruji se sentía una sensibilidad energizando las artes
el arpa de ensueño acompañando la musicalización del encuentro
y dos batalladores espirítus afines que se negaban al apocamiento
Incendiando las estrellas, nos sentimos completos al mismo son
devorabas con tus miradas la magnificencia del espacio sideral
te camuflajeabas para permanecer abrigada en cálido terciopelo
y generaste esa unión como de barca hundida en el seno del mar.
- Jonathan Figueroa -





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